Crédito: Asociación Civil Huitzizilin
Tepetzintla es un poblado
que tiene bosques y flores
también se toca el huapango
con sus versitos de amores
Y hay muchachas como mangos
de ojitos encantadores
(versería para el son El Tepetzintleco)
Los grandes honores en los campos de batalla que pisaban los mexicas, eran para los caballeros águila. Pero el colibrí (huitzizilin) tenía reservada una misión más importante: los guerreros caídos en la batalla renacerían multicolores y más pequeños, con plumas y un pico como espina.
A Antonia Vera la recuerdo siempre en su campo de batalla: el de la promoción cultural y el rescate de las tradiciones. La asociación que dirige adoptó el nombre náhuatl de los colibríes y desde hace al menos una década lleva a cabo una labor invaluable en su Tepetzintla.
La recuerdo por ejemplo, conduciendo a grupos de mirones e investigadores, entre los caminos de zempazúchil que indican el camino a los muertos cada 31 de octubre; cargando sillas en la plaza y mirando el cielo para adivinar si habrá lluvia por la noche o los huapangueros podrán tocar al aire libre; explicando el significado de las deidades de los tenek y náhuatl.
Y es que Tepetzintla es uno de los pueblos más antiguos de la Huasteca. Será por eso que en sus calles se camina diferente que en otros sitios y el viento sopla de otra forma, como más ligero. Ahí, rodeada por cerros siempre verdísimos, trabaja doña Antonia al frente de Huitzizilin. Por estos días prepara la huapangueada que cada verano reúne a músicos, poetas y bailadores de toda la región.
La fiesta comienza el 18 de julio; el próximo fin de semana pues, va a retumbar la tarima, son los latidos de la tradición. Como siempre, estamos todos invitados.
Comentarios recientes